ASTILLA DEL MISMO ARBOL

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Por Francisco Pereda

festivalbach@yahoo.com

Recorrer las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México tiene recompensas de varios tipos, aparte del atractivo turístico; uno puede experimentar inesperadas sorpresas a vuelta de esquina. Desde mucho tiempo atrás, quise tener en mis manos un libro que me causó una especial curiosidad por saber que secretos encerraban sus páginas. Al ver libros apilados en el piso entre nuevos, seminuevos y viejos, se mostraba a la vista un ejemplar del siempre buscado pero nunca encontrado hasta entonces; MEINE KAMPF (MI LUCHA), el autor, un déspota, tirano y engendro del mal: Adolf Hitler, odiado por muchos, pero también admirado por otros tantos; no me sorprendería que Mr. Donald Trump sea uno de sus más fervientes admiradores. Gracias a que en esta parte de la ciudad la cultura literaria está al alcance de los pies, mi deseo fue cumplido. 70 años han transcurrido de aquel 28 de abril de 1945; día que llegaba a su fin esa dantesca pesadilla que la historia recuerda como la Segunda Guerra Mundial. Irónicamente, esa pesadilla fue el sueño dorado de este endiosado psicópata que por poco empuja al mundo al abismo de la fatalidad.

En 1925, durante su estancia en la cárcel, Hitler redactó la primera parte de su libro MI LUCHA en el cual delineó su idea de la superioridad de la raza aria, y de la necesidad de acabar con las razas inferiores como los latinoamericanos y los africanos; a quienes describió como “semimonos”. Cuando llegó al poder, el libro se convirtió en un “obligado”, hasta los recién casados recibían un ejemplar de regalo. 70 años después, Latinoamérica y África bien podrían adjudicarse el derecho de réplica y levantar su voz de protesta ante tan injusta aseveraciòn; ya que el futuro de Latinoamérica lo decidieron los hambrientos de riqueza y poder, estos verdaderos gestores de una mal llamada conquista, que bajo el pretexto de evangelización, favorecieron sus propios interés, sumiéndonos así, en el pozo del silencio y conformismo para no poder hablar con voz propia, definitivamente creo que hay víctimas y victimarios. Hoy sabemos que con Padre nuestros, Ave Marías, Credos y Salves, que fue la enseñanza básica de los pueblos indígenas, no se construye una sociedad racional y próspera; sin tomar en cuenta los 250 años de una Inquisición que no tuvo nada de “Santa”. Así, tanto Latinoamérica como África, con siglos de esclavitud no pudieron dar forma a su propio entorno para adquirir la cultura y el conocimiento para poder salir a flote. No hay que olvidar que en Perú, los conquistadores, estrellaban contra un muro la cabeza de un indígena recién nacido y después lo bautizaban. Actualmente, tanto Latinoamérica (Latinos) y África (Afro-americanos) cuentan con valiosos y destacados representantes en la ciencia, en la literatura, (ganadores del premio Nobel) pintura, música, política, artes plásticas, cinematografía y hasta con un presidente de una gran potencia; los hechos y acciones de estos personajes contradicen contundentemente la teoría de don Adi (como lo llamaban sus amigos)

“Cuando se desata una guerra lo importante no es tener la razón, sino ganarla. Cerrad el corazón a la piedad”. Bajo esta premisa, Hitler el 31 de agosto de 1939, da la orden definitiva para la invasión de Polonia, la cual comenzaría al día siguiente a las 4.45 de la madrugada; siendo responsable de esta manera del inicio de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Como gran orador que era, solía decir en sus discursos: “Ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad”. Pero a ¿Cuál Dios se refiere?, ya que el hombre desde que aparece en la faz de la tierra siempre ha estado creando dioses, o tal vez se refiere al Dios omnipotente que todo lo ve, todo lo puede, todo lo sabe pero que nunca está cuando se le necesita; porque pienso que a esas “vidas sin valor” como él las llamaba, solo Dios podía salvarlas.

Hitler poseía más de 16,000 libros distribuidos en tres bibliotecas, de los cuales solo 12,000 se han conservado. Por sus actitudes bien podría haberse identificado con un Dios que aparece en un libro que es llamado “sagrado”, ante el cual, actualmente figuras prominentes de la política prestan juramento y se comprometen a cumplir su trabajo con honestidad. Estas escrituras muestran una concepción nacionalista de la Divinidad, se ve claramente el deseo de Hitler de actuar como ese Dios único y excluyente que sella un pacto de exclusividad con su pueblo, su régimen se caracterizó por la diferenciación racial, la supremacía aria y la persecución étnico-religiosa y política; al igual que el mencionado Dios, se considera dueño de la naturaleza y destino de los hombres, que dicta sentencias para mantener el estricto cumplimiento de sus ordenanzas como único camino para “Resultar agradable a sus divinos ojos y a su raza”.

Cualquier parecido, puede ser fruto de la coincidencia; por ejemplo durante un discurso de la Organización de las Mujeres Nacional Socialistas en 1934, Hitler argumentó que para la mujer alemana su mundo era: “Su marido, su familia, sus hijos, y su casa”. Esto podría interpretarse según mi punto de vista como: “Con dolor darás a luz a tus hijos, necesitarás de tu marido, y él te dominará” (Génesis 3:16) o como: “La mujer que aprenda con sosiego y con toda sumisión. No permito que la mujer enseñe ni que suplante la autoridad del varón, porque Adán fue formado primero y Eva después” (1 Timoteo 2:11)

Su plan de exterminio comenzó por los propios alemanes. Por lo bajo, minusválidos y enfermos de todas las edades y condición social fueron llevados a Campos de Concentración; así desaparecieron más de 275,000 seres humanos. Entre 1939 y 1945, la SS con la ayuda de gobiernos colaboradores, sistemáticamente asesinaron entre 11 y 14 millones de personas, incluidos cerca de 6 millones de judíos, junto con estos fueron asesinados polacos no judíos, comunistas de supuesta oposición política, miembros de grupos de resistencia, católicos y protestantes, opositores, gitanos, homosexuales, testigos de Jehová, clero anti-Nazi, sindicalistas y pacientes psiquiátricos. El total de víctimas se estima en más de 46 millones a quienes consideraba como “enemigos de Alemania” y “razas impuras”; cuando contaba con 24 años de edad declaró que abandonó Austria porque la mezcla de razas en Viena le causaba “repugnancia”.

Según mi perspectiva, lo anterior se puede interpretar como una moderna versión de: “Ya veo que ese pueblo es un pueblo rebelde. Ahora, pues, deja que estalle mi furor contra ellos. Voy a exterminarlos. De tì, en cambio, yo haré nacer un gran pueblo” (Éxodo 32: 9,10) o también: “Ven con nosotros, que preparamos un asalto y vamos a derramar sangre. Será un placer dejarnos caer sobre inocentes; nos lo tragaremos enteros” (Proverbios 2:11,12).” Mi Ángel irá delante de ti y te introducirá en el país del amorreo, del heteo, del fereceo, del cananeo, del jeveo y del jebuseo, a los cuales yo exterminaré” (Éxodo 23:23). “Si un hombre yace con otro, los dos morirán” (Levitico 20:13). “Ningún varón que tenga un defecto entrará a la Asamblea del Señor, ya sea ciego, o cojo, desfigurado o desproporcionado, enano o bisojo, sarnoso o tiñoso, o jorobado, o con un pie o una mano quebrados o con los testículos aplastados” (Deuteronomio 23: 1,2).

Los hechos reales o ficticios del pasado, convergen en un mismo punto con los hechos históricos del presente. Como siempre amigo lector, dejo a usted la decisión de adoptar su propia postura frente a mi muy personal punto de vista que emana de mis creencias, dudas y sueños que giran en torno a “mi verdad”, nada más…Después de ver que cada día del año un “Ser humano” le quita la vida a otro por dinero o por placer; solo puedo pensar que el hombre es un virus letal en sí mismo que se alimenta de sus propias entrañas para así poder carcomer su propia mente y corazón. Ya lo dijo Mark Twain: “De todos los seres humanos, el hombre es la única criatura que causa sufrimiento por diversión, a sabiendas que va a producir dolor; asimismo es el único ser de la creación, que tiene inclinaciones mezquinas.